Repito ¿Qué van a hacer PNV y EA con su frágil victoria?. Es una desdicha pero hay que temer que sus cúpulas cedan a LA TENTACIÓN CRASO a la que me refería al principio de este análisis. A la tentación de hacer el trabajo a España persiguiendo la destrucción (o, en el menos sanguinario de los casos, la desactivación política) de la izquierda abertzale, su fantasma de Espartaco de cabecera.
De nuevo hay que insistir, siguiendo la fundamental regla de Pierre Vilar, en que para conocer bien la dinámica política de la Euskal Herria Sur de hoy es imprescindible comprender bien su pasado. En especial los 169 últimos años. Los que desde 1832 han incluido tres guerras en campo abierto (1832-1839, 1872-1876 y 1936-1937) ganadas por España contra Euskal Herria y una guerra de guerrilla urbana todavía abierta desde 1968, formando parte del proceso aún inacabado por el que España pretende desde 1832 hacer a la fuerza españoles a los vascos.
Tengo publicado en otro sitio que:
Tesis 4ª. Los independentistas vascos, de Sabino ARANA a ETA, tienen razón cuando señalan que "la contradicción principal" en el Sur de Euskal Herria es la que enfrenta a los vascos con el Estado español, la que niega la legitimación del Estado español en las cuatro provincias de Alava, Guipuzcoa, Navarra y Vizcaya.
Tesis 5ª. Los nacionalistas españoles tienen razón cuando afirman que en "el problema vasco" son esenciales los enfrentamientos de vascos contra vascos.
Tesis 6ª. La tesis 4ª y la 5ª pueden ser y son verdad a la vez porque el enfrentamiento vascos-Estado español es la forma en que la lucha de clases en el Sur de Euskal Herria se engarza en y con la lucha de clases global en la economía-mundo capitalista. De forma que las guerras civiles entre vascos se han solapado con todas las guerras que España le ha hecho a Euskal Herria Sur en los últimos 169 años y la lucha de clases ha proporcionado siempre vascos para que fueran soldados cipayos de los españoles.
Demasiadas veces en los más de cien años de vida del PNV han primado en sus cúpulas los intereses de clase sobre su patriotismo vasco. Demasiadas veces esos intereses de clase les han aconsejado actuar como cipayos, como soldados indígenas al servicio del ejército extranjero ocupante.
Hay que temerse muy mucho que la situación creada el 13M les arroje a LA TENTACIÓN CRASO. Que de nuevo predomine su secularmente intermitente alma cipaya y su miedo de clase les lance al intento de acabar de una vez con el fantasma de Espartaco encarnado en la izquierda abertzale.
Voy a examinar con algún detalle las coordenadas de tal situación y las previsibles líneas de tendencia (de las que ya hay no sólo indicios sino hasta pruebas suficientes).